Diseño de sonrisa

 

Actualmente está muy de moda el término «diseño de sonrisa»; los pacientes lo asocian a un procedimiento único, generalmente con carillas enormes y muy blancas, nada más alejado de la realidad. Un diseño de sonrisa es cualquier procedimiento odontológico que mejore la apariencia de los dientes anteriores, que son los que normalmente se ven cuando sonreímos. Según la valoración inicial, el paciente puede necesitar solamente algo tan sencillo como un blanqueamiento dental, una reconstrucción de los bordes de los dientes o por el contrario procedimientos más extensos como ortodoncia e incluso algún tipo de cirugía.
El primer paso debe ser la elección del profesional que lo va a realizar, la idea es alguien con experiencia en odontología estética. Segundo, ser claros en las expectativas del tratamiento, es importante que el paciente y odontólogo hablen el mismo idioma, para que el resultado final sea satisfactorio para ambos. Tercero y tal vez el más importante, es que el paciente tenga claridad sobre las consecuencias que el procedimiento tendrá sobre sus dientes; por ejemplo, si se deben hacer tallados o desgastes sobre la superficie dental, ya que cuando se realizan son irreversibles debido a que el diente pierde parte de su estructura y esta no se puede recuperar.
Es importante que el resultado sea natural, en cuanto al tamaño, color y forma de los dientes. El mejor diseño de sonrisa es aquel que no es tan evidente, donde el paciente luce una bella sonrisa, sin que necesariamente todo el que lo rodea sepa que se sometió a un tratamiento de odontología estética.
Por último, se debe tener en cuenta que estos procedimientos requieren un cuidado especial y un control periódico para que los resultados perduren en el tiempo.